Mi cuerpo después de ti
No me gusta mi cuerpo después del parto. Hay días en los que puedo decirlo sin correr inmediatamente a salvar la frase.
No me gusta mi cuerpo después del parto. Hay días en los que puedo decirlo sin correr inmediatamente a salvar la frase.
Perder un embarazo también es perder un hijo, aunque el mundo no haya llegado a conocerlo. Para los demás tenías trece semanas.
Nadie te avisa de que al ser madre puedes perder amigas. Tampoco te avisan de algo bastante más incómodo: que quizá tú ya habías perdido a alguna mucho antes de serlo.
No recuerdo el primer día que volví a trabajar después de ser madre. Quizá porque nunca volví. Para volver a un lugar primero tienes que haberte ido.